sábado, 4 de febrero de 2012
Fallece al dar a luz en casa la pionera en la defensa de los partos en el hogar
Caroline Lowell sufrió una hemorragia que acabó en fallo cerebral al parir a su segundo hijo.
Las mejores intenciones pueden volverse en contra de sus valedores y enfrentarlos a un destino fatal. Es lo que le ocurrió a Caroline Lowell, ardiente defensora del parto en casa, que murió cuando trataba de dar a luz a su segunda hija en su domicilio. La muerte de Lowell reabre un debate más que candente que enfrenta a los defensores de un parto más o menos natural frente a la medicalización del alumbramiento, impuesta en casi todo el mundo occidental en el último medio siglo y contra al que se revelan muchas madres.
Lowell, de 36 años, era ya madre de una pequeña que había alumbrado sin complicaciones en su domicilio de Melborne. No en vano, era la máxima defensora en su país del parto natural y casero, en el domicilio con asistencia de una matrona, libre de aparataje clínico propio de un quirófano o una sala de partos. Una vivencia natural, sin la anestesia epidural que se administra a la inmensa mayoría de las parturientas en las clínicas de medio mundo.
Lo que debía ser un acontecimiento feliz en la vida de Lowell se convirtió en una tragedia. Todo se complicó por una hemorragia que derivó en un fallo cardíaco. La atención médica que Lowell quería reducir al mínimo indispensable se hizo necesaria y urgente. Fue trasladada a un hospital en el que nada pudieron hacer por su visa, aunque los médicos alcanzaran a salvar la vida de la pequeña.
Lowell llevaba media vida reclamando a la autoridades de su país que facilitaran a las madres que lo desearan la posibilidad de parir en casa asistidas por matronas. «Nuestra vida estará en peligro sin ayuda de matronas por parte del Estado», denunció en una premonitoria misiva en la que reiteraba su deseo de volver a parir en casa.
1397124194Moda y riesgo. Este tipo de parto es cada más habitual en Australia, donde algunos estados ofrecer cobertura pública mientras que en otros es posible solicitar ayudas para recibir la asistencia médica en el hogar.
En España no hay cobertura médica pública para el parto domiciliario, una posibilidad que no contempla el Sistema Nacional de Salud, por más que fuera lo habitual hasta mediados del siglo pasado. Las madres que quieren parir en casa deben recurrir a la asistencia privada y financiarla con sus propios recursos. Algo que no ha impedido que en los últimos años sea una opción cada vez con más defensores y menos detractores. Una moda a las que se suman personajes públicos y celebrities como Bimba Bosé, Gisele Bunchen, Cindy Crawford, Gwynet Paltrow, Julianne Moore, Demi Moore, Meryl Streep o la princesa Marta Luisa de Noruega.
En España el parto en casa es todavía algo exótico, con apenas 3 alumbramiento de cada 1.000, pero con tendencia al alza. En EE.UU. ha crecido un 20% en los últimos años.
jueves, 2 de febrero de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
martes, 31 de enero de 2012
lunes, 30 de enero de 2012
"GARAGE MEETS AFRICA"
GUACHASS
http://www.myspace.com/
YATAIANS
http://
VAL VENETO
http://
EL PERRODIABLO
http://
DJ Permiso vs DJ Jeringa
Salón Pueyrredón - Av. Santa Fe 4560
ENTRADA $20 hasta 22 hs // Luego $30
sábado, 28 de enero de 2012
Autoritarismo en Hungría ante la pasividad de la UE
CARMELA NEGRETE / BERLÍN (ALEMANIA)
“La nueva constitución supone una vuelta al pasado. Va a ir cambiando paulatinamente la vida de Hungría hasta convertirla en un Estado totalitario”, aseguraba el periodista húngaro-austríaco Paul Lendvai en la televisión franco-alemana ARTE. De un día para otro, el gobierno húngaro despidió a 228 jueces de los mas altos tribunales y los sustituyó por otros, más acordes a “los nuevos tiempos”. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, del partido de extrema derecha Unión Cívica Húngara (Fidesz) prometió durante la campaña electoral cambiarlo todo de raíz para sacar a Hungría de la crisis. En la segunda vuelta de las elecciones, en mayo de 2010, un 70% de los votos fueron favorables a esta formación política (en la primera obtuvo un 53%).
Poco después de llegar al poder Orbán propuso la creación de una constitución que ha sido muy criticada y finalmente aprobada en enero. En ella no se menciona la palabra “república”, pero Dios aparece en numerosas ocasiones, entre menciones sobre la historia y el destino grandioso de Hungría.
La nueva carta magna prohíbe el aborto y reconoce como únicas familias posibles las heterosexuales casadas. También pone en cuestión la independencia del Tribunal Constitucional, que ya no podrá regular en materias como los presupuestos o la deuda, algo que ha enfrentado al Gobierno de Orbán con la UE. Además, prolonga el mandato de jueces y fiscales, en algunos casos hasta nueve años, como medio para asegurar a Fidesz una continuidad en el poder en el caso de perder las siguientes elecciones. A raíz de este cambio en la carta magna, otras leyes han sido rápidamente modificadas provocando el abaratamiento del despido, bajadas de salarios y pensiones, la criminalización de la indigencia o la anulación del derecho a huelga. Hasta 16 nuevas leyes fueron aprobadas la última semana del año sin debates ni preguntas parlamentarias.
- ORBÁN. A la derecha, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán junto a su homólogo polaco. EUROPEAN COUNCIL
Hacia el trabajo esclavo
Una de las nuevas reglas más llamativas es la obligatoriedad del trabajo para los parados de larga duración, entre los cuales hay un alto porcentaje de rom (ciudadanos de etnia gitana), dentro de campos de trabajo cerrados y vigilados, como cuenta el periódico del sindicato anarquista alemán FAU, Direkteaktion (Acción Directa) en su número de enero.
El discurso del partido en el poder supone una amenaza no sólo para los gitanos, sino también para los 100.000 judíos que viven en Hungría. El gobierno declaró la “guerra a los bancos”, queriendo escenificar una fuerza de prueba nacional frente a las intervenciones extranjeras. Entre las fuerzas financieras que se mencionan aparecen “los judíos” como corresponsables del desastre financiero global.
Aunque el primer ministro se empeñe en ensalzar la gloria nacional, crece el sentimiento de insatisfacción en el país. En diciembre y enero tuvieron lugar manifestaciones de miles de ciudadanos que, ante las puertas del parlamento, exigían la revocación de la nueva carta magna.
Hasta ahora no ha habido repulsa pública al carácter autoritario de la nueva constitución desde la Unión Europea, que ha asegurado que comprobará si se ajusta a las leyes europeas o supone algún tipo de lesión de los acuerdos. La Comisión se preocupa por otros asuntos más prácticos que la libertad, y le dio un ultimátum para que redujese el déficit. Orbán lo arregló eliminando 6.300 plazas de funcionarios a partir del 18 de enero.
Libertades suspendidas
Carl Rowlands, en un artículo reciente en New Left Review, explica que Hungría no es una anomalía en una Unión Europea que ha visto como la democracia quedaba suspendida en Grecia o en Italia. “Los cambios en Hungría son indefendibles, pero si damos un paso atrás y miramos al Reino Unido, podemos ver movimientos similares en progreso, menos obvios, más meditados y larvados”, explica Rowlands, quien destaca cómo el auge de la coalición Fidesz se ha basado en una “nueva” clase capitalista doméstica establecida en los ‘90 durante la transición desde el comunismo, formada principalmente por constructores y rentistas.
jueves, 26 de enero de 2012
lunes, 23 de enero de 2012
Un apoyo napolitano para el Comandante Schettino
En el partido de Napoli ante Siena apareció una bandera junto a otra de Lavezzi que sentenciaba: " Estamos con vos" y era firmada por un fan club de la ciudad Meta di Sorrento, ciudad natal del capitán del crucero "Costa Concordia" que naufragó en las costas del Mar Tirreno
23 de Enero de 2012 - 09:10
NAPOLES.- Cuando toda Italia parecía decidido a la condena social para el Comandante Schettino, en el partido de Napoli ante Siena apareció una bandera en respaldo para el capitán que comandó el crucero que naufragó en las costas del Mar Tirreno.
Una bandera que sentenciaba: "Comandante Schettino, estamos con vos" fue colgada en la tribuna durante el empate en uno por la 19° fecha del Calcio italiano. Firmada por los hinchas napolitanos de la ciudad de Meta, donde es oriundo el capitán, se ubicó a la insignia al lado de otra que tenía como estandarte al argentino Ezequiel Lavezzi.


