lunes, 12 de octubre de 2026

Cuatro sonetos

 





El novelista escribe lento una frase

Sabiendo un poco a tientas lo que hace,

Perdiendo el tiempo, corrigiendo, su trabajo

Se completa y toma forma desde abajo. 


Intuitivo, despierto, laborioso,

El novelista siempre sueña con la fama.

Pero sabe que su oficio es bien piojoso

Y consiste en aumentar la breve llama


donde quema personajes, lujo y trama,

Y gana poco para vianda o para vino,

Orientándose nítido y cansino


Por páginas que nadie le demanda.

El esfuerzo lo consume y lo desvela.

Descansar o morir es lo que anhela. 


*


Otra vez, subte A, otro vagón.

Y enseguida aparece el guitarrista, 

Acomoda el instrumento, pide pista.

¿Le interesa mi silencio o mi perdón?


Cuando arranca, es mejor que ese rapero

Que no logra refinar ninguna rima

Ni pato con gato, ni casa con lima,

Y canta gritando, bastante fulero.


Este músico, amable, solo toca,

El Concierto de Aranjuez, no abre la boca.

Y al final, cuando termina, se reclina.

Pidiendo, educado, su propina.

Mil pesos le doy, agradecido.

Barata la saqué, estoy convencido.


*


Quiero ser guionista del león

Que mañana a su hermana se la meta

Escribir la caída más completa

Elegir el elenco y la canción.


Hacer que hablen esos perros espectrales

Todo el día y al momento del suicido

Que alguien cante los fenómenos barriales

Y otros recen invoncando un genocidio.


Con un doble que sea sucio y que maldiga

Al Papa, a su padre, a su enemiga, 

Que padezca una epifánica diarrea,

Con la pelambre sudando seborrea,

Y que no pueda caminar por el pañal,

En el guión de esta película final. 


*


Hablan los perros, los perros hablan.

Habla la hermana, el padre calla.

De línea blanca a donde vaya, 

El exabrupto siempre subraya.


Viendo pantallas lo conociste, 

Su rara presencia nos divertía.

El otro manso ya te aburría,

Sin muchas vueltas te convenciste.


Vos lo votaste, el otro duda, 

Canta la loca, canta la muda.

La vaselina ya se trafica.


Libre la histeria se desanuda,

Tanta basura me mortifica,

Sarna con gusto, dicen, no pica.